¿Por que Singapur es el país con la mejor calificación en educación en el mundo?

Aprendamos de Singapur, el número uno en todas las pruebas Pisa  ¿Por que es tan exitoso el modelo educativo en Singapur?

 

Autor : Sara Lopez García, educadora española, postgrado en Magisterio en educación primaria

 

Singapur, este pequeño país, con la mayor densidad de población después de Mónaco, cuenta con un sistema educativo que desde la escuela primaria está orientado a desarrollar aptitudes, carácter y valores en los estudiantes y a motivarlos para la investigación, la creatividad y el emprendimiento.

Singapur se caracteriza por buscar constantemente el vínculo entre la educación y el desarrollo económico. De hecho, para ellos su sistema educativo gira alrededor a sus necesidades económicas. Así mismo, la no existencia de recursos naturales, hace que el país deba enfocarse en el desarrollo de su recurso más preciado: el recurso humano.

Para todo ello, el Gobierno de Singapur ha ideado un sistema educativo basado en la meritocracia. Y, junto con el Programa de Educación para Dotados, Singapur ha conseguido, como ya veremos más adelante, resultados excelentes en educación siendo uno de los sistemas educativos más competentes del mundo.

A continuación analizamos con más detenimiento cuáles son las características de este sistema educativo de éxito. Veremos que distan mucho de las características del nuestro, así que más adelante nos ocuparemos de comparar y analizar si estas características funcionarían en una sociedad como la nuestra.

Objetivo de la educación:
Singapur ha definido cuatro atributos esenciales de los estudiantes para el éxito de su próxima generación. Se trata de lograr estudiantes que, más que habilidades específicas para una u otra industria, se conviertan en entes capaces de enfrentar los cambios bruscos que ofrecen el mercado y el desarrollo de tecnologías. Para ello, el sistema educativo de Singapur se caracteriza por una búsqueda constante de la calidad, de la flexibilización y de la diversidad. Con las reformas que han acometido en los últimos años, se busca ofrecer respuestas a cada estudiante dándole la oportunidad de adaptar lo máximo posible sus capacidades a su itinerario académico mediante la creación de nuevas escuelas e instituciones especializadas en diferentes ámbitos de conocimiento. Además, Singapur pone mucho énfasis en el desarrollo personal, en habilidades como el trabajo en equipo, el liderazgo, el análisis, la solución de problemas, la comunicación, etc.

 

Por otro lado, se busca una formación que profundice tanto en el aspecto académico como en el no académico. Se potencian las actividades extracurriculares y extraescolares y se promueve una política de innovación docente, en la que se enfatiza el reciclaje profesional. Del mismo modo, la excelencia está extendida como clave en un sistema que busca una enseñanza activa y que refuerce su independencia.

Otro de los objetivos de la escuela singapurense es preparar al alumno para la universidad y encontrar lo antes posible “su talento”.

 

Meritocracia:
Es importante tener en cuenta que el sistema educativo de Singapur se basa en un modelo meritocrático, el cual establece que las posiciones jerárquicas son alcanzadas gracias al mérito propio, mediante la capacidad individual y el espíritu competitivo. El principal argumento a favor de los sistemas meritocráticos es que son más eficientes, ya que las distinciones no se basan en el sexo, la etnia o el nivel socio-económico; sino en el esfuerzo individual que se entiende como un criterio más justo que otros para la distribución de los premios y las ventajas sociales asociadas.

 

Metodología en educación:
Desde la educación básica, los métodos de estudio se orientan a motivar a sus estudiantes. No sólo se les enseña lenguaje y vocabulario, sino que se les fomenta la creatividad, el conocer, investigar, convivir, emprender, realizar trabajo en equipo, jugar y, ante todo, luchar y ser competitivos. Por ello, la metodología del sistema educativo de Singapur está basada en desarrollar al máximo el carácter, las aptitudes y los valores de los estudiantes.

 

En el centro del modelo educativo de Singapur se encuentran los estudiantes, los cuales son apoyados a través de los diferentes programas y currículo personalizados para que cada uno logre diversos caminos y escoger, de acuerdo a sus intereses y aptitudes, que educación quiere continuar tanto en la enseñanza media como superior.

 

Obsesión por la educación:
Podemos considerar que en Singapur hay una obsesión nacional por la educación. Esta obsesión se puede observar hasta en los billetes de dólares del país en los que se muestra un aula con alumnos escuchando al profesor, con una universidad al fondo y la palabra “Educación” escrita debajo.

Además, hay bibliotecas públicas en los centros comerciales, enormes titulares en los medios sobre estudiantes que sobresalen académicamente y el ministro de Educación es también ministro de Defensa.

 

Multiculturalismo:

Como el país es totalmente consciente de que el único recurso con el que cuentan como sociedad es el ser humano, han trabajado constantemente en elaborar políticas y entornos en donde las diferentes etnias que habitan en el país puedan vivir apoyándose unos a otros.

De hecho, los expertos consideran que Singapur es ejemplo de convivencia e integración étnica dentro de un mismo país.

 

Para ello, el Gobierno de Singapur fomenta políticas que favorecen la convivencia de diferentes culturas, el multiculturalismo.

 

Igualdad:

La educación es una de las mejores medidas para la superación de la pobreza y para terminar con las diferencias sociales. Singapur ha considerado de vital importancia el generar cambios positivos para mejorar la calidad educativa de su sistema, ya que consideran que la riqueza de su país está en sus estudiantes.

 

Así mismo, reconociendo que cada sujeto proviene de un contexto diferente, tanto familiar como social y cultural, es que el modelo educativo se sustenta bajo la denominada “política personalizada”. En concreto, esto quiere decir que se busca la generación de currículo y programas personalizados según los intereses y necesidades de los alumnos. Por ello se reconoce la existencia de una diversidad de vías o caminos que permiten al alumno elegir entre diferentes programas de educación secundaria, post-secundaria y universitaria; existiendo una clara división entre aquellos que buscan un camino vocacional, técnico o profesional. Así se establece un sistema de “escaleras” y “puentes”. Es decir, Singapur cuenta con un sistema de clasificación según las habilidades de los estudiantes y no según su nivel socio-económico, su etnia o su sexo.

 

Pero, sin embargo, los singapurenses no sacrifican la eficiencia por la equidad. La segunda llega como consecuencia de la primera y no a la inversa. Y por esta razón el sistema está basado en una meritocracia, donde los mejores son señalados desde el inicio de la escolarización obligatoria.

 

Datos sobre el curso académico:

Para los estudiantes de primaria, secundaria y de junior colleges (preuniversitarios), el año académico empieza en enero. El curso está dividido en cuatro periodos con vacaciones entre ellos (una semana después del primer y tercer periodo y vacaciones más largas después del segundo y cuarto periodo). Además de los periodos no lectivos entre “trimestres”, los estudiantes disfrutan de diferentes fiestas durante el curso escolar.

 

Para los estudiantes de educación superior, el curso académico comienza en julio o agosto y concluye sobre el mes de marzo.
Un alumno promedio en Singapur comienza su jornada escolar a las 7:20 de la mañana, concluyendo entre las 13 y 14 horas. Este dato refleja que la cuestión no es la cantidad de horas, sino la calidad con la que se enseña. Las horas lectivas diarias son cinco para primaria y seis para secundaria. Sin embargo, la mayoría de las familias recurre a las clases privadas para que los niños consigan los niveles de  exigencia requeridos. Esto ha provocado un intenso debate en la opinión pública, ya que las familias con mayor poder adquisitivo pueden pagar más y mejores profesores privados para sus hijos, lo que altera el principio de igualdad de oportunidades de la escuela pública.

 

Los alumnos cuentan con seis materias obligatorias. Cada una de ellas tiene igual número de horas lectivas: seis semanales, como mínimo. Eso quiere decir que se asegura que el alumno aprenda tres veces a la semana idiomas (12 horas semanales en total), matemáticas, humanidades, ciencia y la optativa que más le interese. La materia educación física se realiza durante la tarde y está enfocada en el deporte que el alumno seleccione.

 

Oferta educativa:

El sistema educativo de Singapur ofrece una variedad de programas a tiempo completo, a media jornada, a distancia, de educación continua y de entrenamiento.  Los títulos singapurenses están reconocidos a nivel mundial.

 

Currículo:

A pesar de la “obsesión” que Singapur tiene por la educación, lo cierto es que su currículo no es para nada rígido, y se ha intentado compensar un estilo educativo exigente con una malla curricular flexible, que permita potenciar las habilidades de los alumnos.
Singapur ha sabido complementar el currículo académico con programas extracurriculares como artes, música, deportes, ciencias,
informática y competencias transversales para el desarrollo integral.

 

Lenguas:

El idioma principal de la educación en Singapur es el inglés, que fue designado oficialmente el primer idioma en el sistema educativo local en 1987. Esta medida obligó a todas las escuelas a ser bilingües. De esta manera se pretende que todos los grupos étnicos puedan compartir un mismo idioma durante el proceso de enseñanza y aprendizaje; sin dejar de lado que el sistema le permite al estudiante, de acuerdo a su cultura, especializarse en su propia lengua materna, ya sea el chino, el Tamil o el malayo.

 

El inglés es la primera lengua que aprenden los niños en la escuela desde preescolar y se convierte en el principal medio de instrucción al llegar a la escuela primaria. Aunque el malayo, el chino y el Tamil también son lenguas oficiales, el inglés es la lengua vehicular del sistema educativo. Por ello toda la educación se imparte en inglés, a menos que se trate de las clases de lengua materna, ya que los alumnos están obligados a estudiar el inglés y una de las tres lenguas ya mencionadas.

 

Aunque el inglés es la lengua utilizada en la enseñanza, alumnos de la comunidad china pueden asistir a escuelas del plan de Ayuda Especial, plan que trata de fomentar un uso más rico de la lengua materna. Las escuelas que experimentan con este plan de estudio reciben recursos adicionales para enseñar tanto en chino como en inglés.    Una prestación que ofrece el sistema público singapurense durante los cuatro años de secundaria es la posibilidad de estudiar una tercera lengua. Las lenguas que se ofrecen son el alemán, español, francés y japonés.

 

Evaluación del alumnado:
Los alumnos del sistema educativo de Singapur están en constante evaluación.
Como ya hemos visto en entradas anteriores, los alumnos se someten a un riguroso examen nacional al finalizar la primaria.
Mediante este examen las escuelas identifican las capacidades de los estudiantes, los cuales son ubicados en diferentes programas académicos.

Al finalizar la primera etapa de secundaria, los estudiantes se someten a otro examen, con el resultado del cual pueden encauzar con mayor precisión el camino hacia la universidad o escuelas técnicas o vocacionales.

 

Evaluación del sistema – Búsqueda de la calidad:

Es indudable que el sistema educativo de Singapur es de alta calidad. Para lograrlo, el Ministerio de Educación ha creado un sistema estándar de evaluación de la calidad que se aplica en instituciones públicas y privadas (Singapur Quality Class – SQC).
El SQC evalúa el reclutamiento de estudiantes, los recursos de aprendizaje que posee el centro, sus programas educativos, la
plantilla docente, la ayuda al alumno, las políticas de pago y transferencia, los procedimientos de queja y la evaluación estudiantil.

 

Profesorado:

Un pilar fundamental de la educación en Singapur son los docentes los cuales están orgullosos de serlo, ya que en Singapur está considerada una profesión de máximo orgullo.

En este pequeño país sólo los estudiantes más cualificados y con mejores resultados académicos pueden ser docentes. El proceso es selectivo y los salarios son altos, ya que están equiparados con los de profesiones de alto prestigio. De hecho, para ser profesor en Singapur se requiere pasar por cuatro etapas dentro de un proceso de reclutamiento. La primera etapa, lo que consideraríamos el reclutamiento de los futuros profesores en Singapur se conoce por ser un proceso riguroso y centralizado; el cual no solo considera cualidades académicas sino personales. El objetivo final de este proceso es poder seleccionar a los mejores alumnos para obtener profesores de calidad, así 1 de cada 10 candidatos finalmente ingresa a estudiar pedagogía.

 

La segunda etapa consiste en una entrevista con el propio Ministerio de Educación o con un director de escuela, ya que todos los profesores de primaria y secundaria de las escuelas a cargo del Ministerio, son considerados como funcionarios públicos a cargo de éste. La tercera etapa, considera una inserción del futuro profesor en una escuela para observar si éste está realmente motivado y si la docencia es lo que quiere hacer a lo largo de su vida profesional. Cuando entran al programa de formación docente en el National Institute of Education (etapa 4) deben firmar un contrato, ya que son 100% becados en sus estudios, por lo tanto se comprometen a terminar la carrera. Si esto no sucede, deben pagar los años cursados de sus estudios.

 

El National Institute of Education (Instituto Nacional de Educación – INE) es la única escuela de educación que forma a los profesores en Singapur. Esta institución está directamente relacionada con el Ministerio de Educación, ya que pertenece a una universidad pública, la Nanyang Technological University (NTU). Actualmente Singapur cuenta con 30.800 profesores de primaria y secundaria.

 

La clave de la formación de los docentes es el seguimiento y la formación continua, ya que consideran que es la única manera de lograr competitividad. Dentro de lo que ellos consideran como el desarrollo profesional y la cultura docente, los profesores tienen el derecho (pero no la obligación) de asistir a 100 horas de perfeccionamiento, a través de diversos cursos según sus propios requerimientos, durante el año. La escuela, donde esté trabajando, debe estar al tanto y acomodar al profesor los horarios y el financiamiento adecuado para el desarrollo del perfeccionamiento profesional de éste.

 

Está considerada una profesión prestigiosa con un salario similar al de un ingeniero, sueldo que se complementa con bonificaciones y beneficios en función del ranking que consiga la escuela, de los resultados de los alumnos y de la antigüedad.

 

Familia:

De todos es bien sabido que la educación no sólo depende de los docentes. Es igual de importante que las familias no dejen todo en manos del colegio y dediquen el tiempo necesario para apoyar desde casa el estudio de sus hijos. En Singapur está muy generalizado el apoyo constante que se da a los alumnos en sus casas. Según estudios internacionales, las madres en Asia invierten 10 veces más tiempo ayudando a sus hijos con sus tareas en sus casas que las madres latinoamericanas.

 

Titularidad de centros:

La titularidad de las escuelas es igual que en España; existe la escuela pública (llamada government school), la concertada (autonomous), la privada (private, aún sujeta al currículo nacional) y la internacional (International: británica, australiana, etc.). Por ley, un alumno singapurense no puede asistir a una escuela internacional. Por otro lado, en Singapur es legal que instruyas a tus hijos en casa (homeschooling) si te lo puedes permitir, aunque en general los padres prefieren que sus hijos asistan a las escuelas.

 

Los niveles académicos son establecidos por el Ministerio de Educación, por lo que no existe una división clara entre las escuelas privadas y estatales sobre aspectos como el grado de autonomía, las políticas de ingreso de alumnos, los recursos que proporciona el gobierno y la matrícula pagada por los alumnos.
Todos los alumnos de todas las escuelas van con uniforme hasta los 16 años y las niñas musulmanas sólo pueden cubrirse si van a
una escuela privada confesional.

 

Descentralización:

Singapur está tan descentralizado como se puedes estar y las reformas actuales en educación tienden a otorgar mayor autonomía a las escuelas.

 

Financiación:

La educación en Singapur está administrada por el Ministerio de Educación, el cual controla el desarrollo y la administración de las escuelas públicas que reciben fondos del gobierno, además de tener una función de asesoramiento y control para las escuelas privadas. Por ello, las escuelas de primaria no cobran matrícula para los singapurenses. Sin embargo, pueden cobrar cuotas misceláneas mensuales. En la educación secundaria, los padres pagan por la educación de sus hijos dependiendo del tipo de escuela secundaria a la que asistan. Por otro lado, al igual que las escuelas primarias, las instituciones secundarias también se financian a través de la subvención que les llega del Ministerio de Educación.

 

Gasto en educación:

El gasto en educación, por lo general, representa alrededor del 20% del presupuesto nacional anual, que subsidia la educación estatal y la educación privada. Esta cifra representa unos 7.000 millones de euros en 2013, aproximadamente un 3% de su PIB.

 

Subsidios:

Como en Singapur las universidades no son gratis, el Estado apoya a los alumnos con subsidios y préstamos a largo plazo que deben ser retribuidos una vez graduados, creando mayor conciencia y compromiso.

 

Gobierno:

Las juntas de gobierno y comités de asesores del sistema educativo tienen muchos miembros pertenecientes a diversas industrias del sector productivo. Estos miembros se encargan de asesorar acerca de las necesidades de las industrias y las tendencias, así como nuevas ideas para el desarrollo de los cursos y del currículo educativo.

Los estudiantes de Singapur viven, por tanto, desde los seis años enfrentados a una competitividad extrema, bajo una gran presión familiar, y con un sistema educativo que pone el mayor énfasis en el inglés y en las asignaturas de ciencias y tecnología y que segrega en función de los resultados académicos. En pocas palabras: Mérito, esfuerzo, bilingüismo, presión familiar y segregación en función de los resultados académicos son las claves del éxito de Singapur en educación.

 

¿Por que no adquirir las buenas prácticas de Singapur en la realidad de la educación peruana?

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