Productos chinos afectan la industria del calzado

El ingreso de productos chinos al Perú, que en virtud del Tratado de Libre Comercio (TLC) cuentan con preferencias arancelarias, no solo afecta al sector textil sino también a la industria del calzado, ya que los productos chinos llegan a precios muy bajos con los cuales los nacionales no pueden competir.

 

Solo en el 2016, Perú importó US$ 369 millones en calzados, de los cuales el 54% proviene de China, según cifras de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).

Las cifras del gremio industrial (ver infografía) demuestran que desde el 2010 (tras la firma del TLC con China), el sector entró en una franca crisis que se manifiesta en una balanza comercial cada vez más deficitaria, que en el 2016 llegó a los US$ 347 millones.

 

Y es que, del total de calzado que se vende en el mercado local, el 45% es importado de China, el 15% de Brasil y solo el 35% se produce en el mercado local, indica Ricardo Espinoza, director de Expodetalles Perú, organizadora de la Feria Expo Detalles, de insumos para calzado.

 

“En Perú comenzamos con la alternativa del cuero natural que a diferencia del chino que es sintético y está hecho a base de plástico, es cuero natural de la res”, dijo.

 

Explicó que un zapato de cuero tiene que tener una malformación, un punto, un hueco…”sino no es cuero, así lo están exigiendo en Europa”

 

A tal punto llega el crecimiento de calzados chinos que las curtiembres peruanas, en vez de procesar el cuero, optaron por venderlo crudo al país asiático, lo cual les resultaba más económico.

 

Sostuvo que otro gran problema de la industria es la informalidad, toda vez que el 80% del calzado arequipeño se va a Bolivia pero de manera informal.

 

“La cultura del calzado peruano viene de un sistema de gente no profesional, el fabricante peruano viene de un taller, de una familia, que se forma en casa, o fue trabajador de alguien, aprendió y formó su taller. En el Perú se encuentran ciertas marcas: Calimod, Bruno Ferrini.. formales con maquinaria moderna pero el 90% son gente artesanal”, comentó.

 

Esta realidad hace que la mayoría de talleres no cuente con tecnología, por lo que su productividad (que llega a máximos de 50 pares por semana), sea presa fácil para el calzado chino.

Pero esa no es la realidad de todos los países de la región. En Ecuador, hace 5 años, como se vieron inundados por zapatos peruanos y colombianos, el presidente Rafael Correa subió la tasa a US$ 10 por cada par de zapato que se exportaba, lo que generó que la industria ecuatoriana despunte.

 

Al respecto, Iván Olaechea, director del Centro de Innovación Tecnológica y Productiva del Calzado (Citeccal), indicó que la industria nacional pasa por momentos de mucho reto, toda vez que “la industria china y brasileña nos golpea mucho”.

 

La razón, explicó, es que ambas industrias alcanzan procesos tan eficientes, que a nivel de costos son mucho más competitivos.

 

Si bien se desarrolla productos para varones y damas no ingresa a nichos más específicos, dijo el funcionario.

 

“No es que todo esté perdido, hay que replantear la estrategia a través de la personalización, mejorar la gestión del diseño…”, dijo.

 

Según la SIN, hay 3.669 empresas de fabricación de calzado en el Perú, el 42,8% están en Lima; 27,6% en La Libertad y en menor medida en Madre de Dios (0,03%) y Amazonas (0,1%).

 

Un calzado chino puede costar desde 25% menos que uno fabricado en el Perú. Pero las diferencias son mayores sobre todo en el rubro de las zapatillas.

 

Fuente: La República

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